La mansa y descastada corrida de Herederos de Salvador Guardiola Fantoni ha arruinando la primera de la Feria del Ángel de Teruel con cinco toros pitados que apenas han dado cancha a la terna.
Sólo el quinto, un toro que se dejó hacer en la muleta, permitió a Fernando Robleño mostarse templado y aseado en una faena que tampoco acabó de prender. No obstante, hubiera cortado oreja de no se por su mal uso de la espada. El resto del festejo no tuvo historia. Voluntad de la terna estrellada cinco auténticos mulos.