El albaceteño Rubén Pinar ha dado un serio toque de atención en la localidad francesa de Garlin, donde ha cortado dos orejas al cuarto novillo de la tarde. Pinar ha estado soberbio con ambos novillos, tanto en el primero, al que han dado la vuelta al ruedo y al que ha entendido a la perfección, como con el cuarto, un animal de menor condición.
Sus compañeros José Carlos Venegas y Santiago Naranjo han visto silenciadas sus actuaciones al no llegar a acoplarse con un buen encierro con el hierro de Conde de Mayalde.