El mexicano Mario Aguilar ha dado una vuelta al ruedo y ha resultado cogido en la tercera del ciclo de novilladas nocturnas en Las Ventas, después de realizar lo más destacado de todo el festejo. Su compañero Antonio Nazaré fue ovacionado en el cuarto mientras que Juan Carlos Cabello estuvo a punto de ver cómo le devolvían el novillo a los corrales.
Con el primero de su lote, el torero hidrocálido embarcó bien al novillo en series templadas por el lado derecho. Atacó, quizá en exceso al animal, que pronto se paró y acobardó lo que no hizo el novillero azteca que llegó incluso a ser prendido en dos ocasiones sin consecuencias graves que lamentar. Entró en rectitud y cobró la estocada para dar la vuelta al ruedo después de pedírsele la oreja con fuerza, no concedida por el palco.
La cogida llegaría en el sexto, en el que mantuvo un 'pique artístico' con Nazaré con el capote. El sevillano realizó un quite de gaoneras que fue respondido por el mexicano por otras ajustadas gaoneras. La faena de muleta tuvo como principal característica aguantar paradas y miradas a un animal al que fue sacando muletazos a cuenta gotas, tirando mucho de él, especialmente a partir de la segunda arrancada del novillo. A partir de ahí tiró por el camino de la valentía tremendista y fue volteado hasta en dos ocasiones. Conmocionado, fue traslado a la enfermería donde le han atendido de varetazos y varias contusiones.
Por su parte, el sevillano Antonio Nazaré saludó con reposo y buen aire a la verónica para cuidar mucho a su primero justo de fuerza, en el comienzo de faena dejando algua serie templada y de bello trazo por el lado derecho. Alargó en exceso el trasteo rematando con bernadinas poco reposadas.
Al quinto lo recibió rodilla en tierra con varias verónicas, que transmitieron mucho en los tendidos. En la faena de muleta se vio desbordado en ocasiones, sobre todo toreando al natural a un animal nada fácil que no permitía ningún fallo. Sin terminar de cruzarse, tardó mucho en coger el aire a la embestida, lo que se produjo en las tres tandas finlaes, más artísticas, templadas y de buena condición.
Completó cartel el malagueño Juan Carlos Cabello, que acusó los nervios de su debut en Madrid, sin terminar de acoplarse y embarullado por momentos. Entre tanto, intercaló algún derechazo que evidenció su buen corte antes de pegar un mitín con el descabello que le costó la bronca del público. Con el quinto no se acopló con el capote y estuvo voluntarioso a la par que frío con la muleta, en un trasteo largo, dejando siempre el brazo muy atrás. Una vez más, volvió a pasar un calvario con la espada.
PARTE MÉDICO DE MARIO AGUILAR: "Puntazos corridos en ambos muslos, contusiones y erosiones múltiples. Pendiente de estudio radiológico y traslado a la Clínica La Fraternidad. Pronóstico leve salvo complicaciones. Fdo. Dr. García Padrós.
pienso que ese tipo de situaciones a las que se enfrento mario solo le dejaran mas ambicion y ganas de sobresalir, esos puntanzos no van a detener al de aguascalientes al contrario van a darle coraje y va a poder triunfar muy pronto toda su tierra se lo desea
Pilar no se si tienes razon, pero lo que si estoy seguro es que si es capaz de dejarse coger, como tu dices, ni tu misma podrias rebatir el hecho de que tiene mucho valor ¿o no? en este certamen yo no vi jovenes con esa verdad.¿valor y ambición no son las virtudes primordiales para esta profesion?
Pablo, es que no es lo mismo jugarse la vida toreando que salir a dejarse coger... son dos cosas completamente distintas. Para mí "salir a morir" significa salir a torear dándolo todo, incluso la vida si es necesario pero salir a dejarse coger como si eso fuera todo lo que hay que hacer, no.
Yo vi un joven que se jugo la vida con autenticidad,y que quiere ser torero de verdad,creo que eso es la cualidad mas dificil en esta profesion. Antonio Ordoñez dijo "para ser figura del toreo hay que salir a morir en 10 plazas significativas cada temporada"
Bueno después de ver ayer en la Ventas la novillada, no me queda más que decir que hay gente que confunde valor con otros términos que nada tiene que ver. Tener valor en los toros implica arrimarte al toro pero toreando, cosa que ayer no hizo Mario Aguilar, las 4 veces que le cogió el novillo es porque el le dijo al novillo venga machote cógeme, y demasiado buenos fueron los novillos que perdonaron mucho. Y en el sexto ahogó la embestida del toro que de lejos si parecía valer. Pero hombre algo ha conseguido que se hable de él no por su toreo sino por su temeridad. En cuanto al ganado una verdadera porquería, una más de esta saga ganadera, qué lástima.