Seis silencios que como seis losas han caído en una tarde plomiza en Madrid, que ha hecho segunda de la Feria de la Comunidad. Se presentaba el manchego Fernando Tendero, sin parecerlo ni acusarlo. Tranquilo y templado, comenzó faena al primero con doblones toreros abrochados por un trincherazo de artista a su primero.
Firme y seguro lo intentó pero el novillo se tragaba el primero, pero a partir del segundo acusaba la falta de fuerza, defendiéndose y derrotando. A todo esto se sumó la molestia del viento a principio de la faena. Destacó su concepto al natural, de mano baja y templado así como el gusto en los remates. Lo puso todo el novillero aunque se atacó en exceso a la hora de matar y, precipitado, dejó una estocada en mal sitio.
Con el cuarto anduvo firme Tendero en una labor insulsa y sin emoción alguna por la condición del novillo pero en la que dejó patente el buen uso de la mano izquierda y terminó en las distancias cortas intentando sacar de donde no había.
El francés Román Pérez lo intentó siempre a media altura por la flojedad de su oponente resultando una labor sin transmisión y poco lucida. Alargó en exceso la faena. Al quinto, sobrero de Escobar, lo probó por ambos pitones pero fue imposible armar faena. Desclasado y descastado el novillo.
Javier Cortés, que volvía a Madrid después de la grata impresión que dejó en su anterior paseíllo de este año, tardó en acoplarse para dejar una faena con altibajos. Se empeñó más en agradar que en encontrar las distancias y los tiempos del novillo. Cuando lo hizo, lo hizo bien: con manos muy bajas y con gusto. No abundó en ello, lo que agradeció el novillo que no andaba sobrado de raza y buscaba rehuir la pelea. Lo poco que consiguió lo malogró con el mal uso de los aceros.
Con el sexto, decidido como toda la tarde, realizó una faena de menos a más en el que entendió al novillo por momentos pero al que le faltó intensidad. Alternó pases de bella factura y mano baja por ambos pitones con enganchones y pasajes amontonados. Falló a espadas.
Tardes como la de Moreno Silva son las que hacen afición, las que hacen que se hable positivamente de la fiesta y anima a antiguos aficionados que ya no pisan la plaza a volver. Tardes como la de ayer hacen que esos mismos aficionados y los que acudimos siempre pensemos seriamente si merece la pena volver a la plaza.
Ganado infumable, carente de emoción, manso y sin gota de fuerza. Sigan así señores que se van a cargar la fiesta antes que lo hagan los antis.
Taurodelta, os quejais que la plaza no es rentable ¿pensáis que con este tipo de ganado vais a hacer que la gente vaya a Las Ventas?
Debéis estar ciegos porque todo el mundo pudo ver como el "sector turístico" huía despavorido desde la mitad del festejo, algunos incluso antes. Seguid así.....
No sé quien habrá estado en la plaza de la Ventas, pero aplausos se han escuchado tras arrastrar al 1º y al 3º... Así que no hablen tanto de silencios porque no ha sido una tarde mala en cuanto a toreo.