El rejoneador José Miguel Callejón ha pegado un zambombazo en la corrida de rejones matinal que se está celebrando en la plaza de toros de Valencia y ha cortado dos orejas a un toro de Benítez Cubero, convirtiéndose en el primer triunfador del festejo y asegurándose la puerta grande.
El madrileño ha cuajado una actuación muy completa con momentos espectaculares y vibrantes especialmente galopando a dos pistas en el tercio de banderillas, dando una vuelta completa al ruedo a la que siguió un emocionante quiebro. Tras ésto, Callejón dio distancia al animal y volvió a sorprender tanto al quiebro como en los pares de banderillas, templando mucho al toro. El rejón de muerte cayó caído, pero el toro rodó sin puntilla y cortó los dos trofeos.
Por su parte, Andy Cartagena ha dejado también un gratísimo sabor de boca con el tercer toro, otro buen animal de Cubero que ha manseado en los últimos compases. El de Benidorm ha salido a por todas desde los primeros momentos y ha protagonizado momentos muy importantes, toreando muy ajustado y templando mucho al animal. Destacaron, sobre todo, los pares de banderillas en todo lo alto. Sin embargo, no rubricó la faena con el rejón de muerte ya que éste cayó bajo y paseó una oreja con mucha fuerza.
La otra oreja del festejo matinal ha caído en manos de Leonardo Hernández en el último toro de la corrida. El pacense ha hecho vibrar al público de Valencia con un rejoneo muy templado, dejándose llegar al de Cubero muy cerca y arriesgando en los quiebros. Sin embargo, pinchó con el rejón de muerte y todo quedó en un trofeo.
También podría haber tocado pelo Javier San José, que ha realizado una faena cuya principal virtud ha sido el temple e intentar sobreponerse a sus caballos, que han protestado en varias ocasiones. Mató de un rejón contrario y tuvo que descabellar en dos ocasiones, por lo que todo se enfrió y fue silenciado.
Completaron cartel Sergio Galán e Iván Magro, que fueron silenciados en sus respectivas actuaciones. El primero de ellos estuvo muy firme con el cuarto, el garbanzo negro de la corrida, con el que tragó mucho, mientras que Iván Magro no se acopló con el quinto.