Primer festejo de Resurrección el que se ha vivido esta mañana en Málaga. Un festejo de rejones cuya tónica principal ha sido el deslucimiento del ganado. Una corrida de Flores Tassara, correcta de presentación, pero desrazada, mansa y floja, y todos buscando chiqueros desde el principio.
El triunfador de la mañana fue Diego Ventura, que arrancó las orejas al segundo de su lote, en una faena de empeño y voluntad en la que lo tuvo que hacer él todo. Fue un toro parado y sin transmisión, pero el caballista consiguió sacarle todo su jugo y conectar con los tendidos sobre todo en el tercio de banderillas. Tras un certero rejón el, animal cayó patas arriba y lo desorejó. Algo similar pasó con su primero, un toro soso y sin fuerzas, con arrancadas, que no permitió el lucimiento pleno de Ventura, pese a calentar al público con su espectacular repertorio en banderillas, lo que le sirvió para cortar su primera oreja.
También una oreja cortó Andy Cartagena al segundo de su lote. Un trofeo que ganó prácticamente con tres excelentes banderillas cortas al violín y por toda la voluntad demostrada a lo largo de su actuación. El primero de su lote tuvo la misma tónica que sus hermanos: sin fuerzas, sin raza, sin transmisión y sin nada.
Por su parte, Joao Moura se fue de La Malagueta de vacío. Le tocó el toro que tuvo mejores cualidades, el sexto, con algo mas de movilidad y metiendo bien la cara, pero a mitad de la faena el animal se volvió como sus hermanos. El aburrimiento y la falta de acierto con el rejón de muerte hicieron el resto.