La plaza de toros de Sevilla acogió ayer una novillada sin picadores en la que triunfó Fran Gómez, de la escuela de Jerez, que cortó dos orejas a su novillo de Guardiola. El resto de sus compañeros se marcharon de vacío aunque Antonio David, de Écija, dio una vuelta al ruedo.
Lo más destacado del festejo lo firmó Fran Gómez, quien se llevó el mejor novillo de la tarde, que se mereció la vuelta al ruedo por bravo. El novillero de Cádiz estuvo muy en su sitio, con un buen sentido del temple y bajando bien la mano por ambos pitones, en una faena de mucha torería, cortando las dos orejas.
Antonio David, de Écija, dio una vuelta al ruedo, después de una faena en la que no terminó de acoplarse con un noble novillo. Aunque toreó con temple por el pitón derecho, no terminó de bajar la mano.
Por su parte, Gonzalo Montoya y Rafael Castellanos fueron ovacionados. El primero, nacido en Portugal y de la escuela de Sevilla, manejó con buen aire la muleta por el pitón derecho y estuvo por encima de su oponente mientras que Castellanos, de Ciudad Real, tuvo en suerte un eral manso que siempre quiso rajarse. Le dejó la muleta manteniéndolo tapado y ligó los dos muletazos por el pitón derecho, pero rajándose a la mínima posibilidad.
Completaron cartel Cayetano Ortiz y Emilio Huertas, que fueron silenciados. Ortiz, nacido en Béziers y de la Escuela del Campo de Gibraltar, demostró buena técnica y buen concepto del toreo, pero su oponente no le dio muchas oportunidades y falló con la espada. A Huertas, por su lado, se le vio todavía verde ante un novillo que transmitía mucho pero con una embestida muy complicada con poco recorrido en cada muletazo.