El matador de toros Fernando Cruz ha puesto punto y final a la relación de apoderamiento que mantenía con Luciano Núñez. La ruptura se ha producido de mutuo acuerdo por ambas partes, después de cuatro temporadas trabajando juntos.
Según ha explicado el torero de Chamberí a Burladero.com, se trata de "una decisión muy dura porque Luciano no es sólo mi apoderado, es una relación que va mucho más allá de lo profesional. Es como si fuese un miembro más de mi familia, casi mi segundo padre. Me ha aportado muchas cosas tanto en lo personal como en lo profesional, y toda mi vida le estaré agradecido".
Y es que Cruz sólo tiene palabras de elogio hacia su ya antiguo mentor, alguien "que no va a ser un apoderado más, va a ser único en mi carrera. No era una relación normal la que teníamos. Incluso aunque hayamos roto profesionalmente, el cariño no va a desaparecer, seguimos hablando a diario". Una vez puesto punto y final a esta etapa, el torero madrileño se encuentra a la espera de encontrar un nuevo apoderado.