La encerrona del joven novillero Michelito Lagravère este sábado 24 de enero en la plaza de toros de Mérida se encuentra ‘en el aire' y en el centro de la polémica una vez que la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia - a petición de la Comisión de Derechos Humanos- haya ordenado a las autoridades la suspensión del festejo.
Según la Comisión, se trata de una "medida cautelar" ya que "su participación como torero, novillero o cualquier nominación, constituye un riesgo para su salud y su vida, ya que existe la posibilidad de que sufra una cornada o sea embestido por el animal".
En caso de que consiguieran un nuevo permiso y el amparo de la Procuraduría - se tienen todos los permisos para la celebración del festejo- Lagravère entraría en el libro Guinness al torear en solitario con tan sólo once años.