El BNG ha aprovechado el caldo del cultivo abolicionista de Barcelona y esa Iniciativa Legislativa Popular que pretende acabar con las corridas de toros en Cataluña, para demandar al Gobierno de la Xunta de Galicia que haga lo mismo e "impulse una modificación legal que evite la existencia en Galicia de espectáculos que, como las corridas de toros, se fundamentan en el maltrato y tortura, hasta la muerte, de seres vivos'.
Según el diputado del BNG en el Parlamento Gallego, Bieito Lobeira, "al pueblo gallego no le gustan las corridas, a pesar del histórico intento de introducirlas en la sociedad, fundamentalmente por cuestiones de carácter ideológico-político, vinculadas a las continuas tentativas de españolización cultural y lingüística de Galicia", en un argumento de raíces similares al de los prohibicionistas catalanes y que, segun sus propias palabras, tiene más que ver con cuestiones políticas e identitarias.
Bieito Lobeira, presidente de la Comisión y Cultura del Parlamento Gallego en el anterior gobierno de coalición junto al PSOE, es el mismo que obligó en noviembre del pasado año a abandonar la Cámara gallaga al popular Ignacio López Chaves por emplear el topónimo Galicia y no Galiza como le exigía Lobeira.
Por otro lado y volviendo a Cataluña, será hoy cuando la comisión de control de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para prohibir las corridas de toros en Cataluña certifique si han recogido ese mínimo de 50.000 firmas necesarias para continuar su tramitación en el Parlament.
Esta comisión de control, presidida por el magistrado Sebastià Moralo, está integrada por magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSCJ), catedráticos de Derecho Constitucional o de Ciencia Política, juristas y un abogado del Parlament que ejerce de secretario. El texto de la iniciativa abolicionista excluye la prohibición los 'correbous', con fuerte arraigo en varias poblaciones y zonas de Cataluña.