Un ejemplar de Miura, de nombre "Ermitaño" ha protagonizado un encierro peligrosísimo por las calles de Pamplona, al quedar descolgado en la curva con Estafeta, donde la manada de Zahariche resbaló casi al completo. Tras ese momento, el encierro adquirió tintes dramáticos, con varios corredores corneados, alguno de mucha gravedad.
Casi cinco minutos tardó en recorrer el encierro el toro descolgado, un berrendo en cárdeno que arremetió contra todo lo que encontró a su paso, corneando a varios mozos, especialmente en la zona de la bajada al callejón de la plaza, donde se cebó con un mozo.
El primer tramo del recorrido, hasta el Ayuntamiento, lo recorrió la manada compacta, con los mansos por delante junto con un ejemplar abriendo torada, que ya volteó a un corredor. Estirado el grupo pasaron por la casa consistorial, a ritmo rápido.
En la calle Mercaderes comenzó el drama, al empitonar a un mozo en el cuello y resbalar posteriormente. En la curva, donde resbaló un toro provocando la caída del resto del grupo, comenzaron los momentos más tensos. Los primeros toros de Miura llegaron bien a la plaza, abriéndose paso entre la multitud, que registró numerosas caídas y pequeños montones.
Mientras, ‘Ermitaño' se volvía causando momentos de peligro, fundamentalmente en Telefónica y bajada al callejón, donde ni corredores ni pastores han podido evitar derrotes hacia ambos lados del vallado, cebándose especialmente con un corredor, volteado en el aire tras ser corneado y al que desplazó varios metros hasta que otros corredores han conseguido retirarlo a rastras del toro.