La Diputación de Valencia ha aprobado esta mañana en la Comisión Informativa y Junta de Gobierno convocadas en sesión extraordinaria, el pliego de condiciones para la contratación de la prestación del servicio de los espectáculos taurinos de la Plaza de Toros de Valencia.
El presupuesto marcado por la Corporación para esta contratación por procedimiento abierto asciende a 260.000 euros, IVA excluido, por cada año de vigencia del contrato, como tipo inicial con un máximo de 360.000 euros.
En el pliego de cláusulas administrativas que junto al de prescripciones técnicas han de regir la contratación de la prestación del servicio de los espectáculos taurinos, consta que el plazo de duración del contrato será de 4 años de duración, desde el 1 de enero de 2010 hasta el 31 de diciembre de 2013, con la posibilidad de prórroga por periodos anuales, con un máximo de dos prórrogas.
El objeto del contrato comprende entre otras, la celebración de las corridas de toros y demás festejos taurinos estipulados en el Pliego, las relacionadas con retransmisiones de televisión, alquiler de almohadilla, servicio de bar, venta de carne de reses lidiadas, y publicidad inferior. Además en el documento también se señala la importancia de la retransmisión de la corrida del 19 de marzo, la obligación de incluir tres toreros valencianos en cada Feria, la determinación del precio de los abonos para jubilados y menores de edad, el precio de las localidades o las obligaciones derivadas del mantenimiento de las instalaciones.
Dentro de los principales apartados de Criterios de Valoración se puntuará la experiencia mínima de tres años en plaza de primera así como la calidad del equipo técnico de los licitadores, la mejora del precio de los abonos, la colaboración con la Escuela Taurina y el incremento del número mínimo de festejos a realizar. Con relación a la Escuela Taurina de la Diputación de Valencia, se estipula que la empresa adjudicataria organizará tres novilladas sin picadores y deberá permitir a la Escuela la celebración de varias novilladas sin picadores siempre y cuando no interfiera en la programación de la temporada taurina, mientras que por lo que respecta al Museo Taurino de la Diputación, la empresa deberá facilitar las visitas que éste organice para el público que lo requiera.