El director austriaco Günter Schwaiger, galardonado en la 52º SEMINCI con el primer premio en la sección "Tiempo de Historia" por su documental El Paraíso de Hafner, estrenará el próximo 9 de febrero en Madrid, en el Pequeño Cine Estudi, su nuevo trabajo cinematográfico, que ya estrenó hace unos meses en Viena. El documental, titulado Arena, es un viaje personal al mundo de la tauromaquia, que constituye para el cineasta un singular fenómeno de la cultura occidental. La película está coproducida por TVE y ORF.
La película ha sido rodada en la Escuela Taurina del Batán así como en varias plazas de España y Francia y relata el mundo de los toros a través de las miradas y pensamientos de diestros como Sebastián Castella, Morante de la Puebla y José Tomás, así como de los novilleros.
egún ha explicado el propio director se trata de un "viaje al mundo de la tauromaquia. Las complejas historias sobre los personajes principales de la película, que implican la escuela de corridas de toros de Madrid, se entrecruzan en un intenso análisis sobre el microcosmos del torero. En lugar de tópicos del "baile" del matador, el enfoque es sobre los individuos y sus vidas emocionales en el mundo apasionado, así como cargado de violencia, del toreo".
Sobre la estructura de la película, Schwaiger explica que es "como una especia de de mosaico cuyas piezas fueron recortados en una larga caminata por los diferentes paisajes, caras y facetas del mundo taurino. La película no pretende ser una introducción didáctica a sus reglas y códigos sino más bien un acercamiento sensitivo a la complejidad de este fenómeno cuyas raíces son tan antiguas como la misma civilización. Los personajes que aparecen se cruzaron en mi camino y les incorporé a la historia sintiendo que la misma película los invitaba. Partiendo de un guión como fruto de una larga investigación me dejé llevar por mi propia curiosidad, mi asombro y fascinación. Así creció esta historia hasta tener la forma actual".
Además del mérito de hacer una película de temática taurina, el director austriaco reconoce la dificultad a la hora de rodar: "Tan imprevisible como una corrida de toros es hacer una película sobre toros. Hay que escuchar mucho y observar sin cesar y aún así siempre te quedan cosas por contar".