El ecijano Ángel Jiménez realizó, con mucha diferencia sobre el resto, lo más notable del segundo de los tentaderos de selección del Zapato de Plata 2010. Con un toreo de pureza y entrega, luciendo al animal más boyante que tuvo enfrente y corrigiendo los defectos de su complicada segunda vaca, dejó claro que ha progresado mucho en el último año y con mucho temple y una mano izquierda poderosa y en algunos momentos artista pidió a voces un puesto en la final de Arnedo.
Fue el de hoy un tentadero variado, con cuatro vacas de gran nota que probablemente serán madres y otras cuatro demasiado complicadas para la inexperiencia media de los actuantes, y que irremediablemente serán carne de matadero.
En general los novilleros estuvieron decididos y voluntariosos, destacando además del ya nombrado Jiménez, el albaceteño Mario Julián, que se mostró enfibrado y componiendo la figura con estilo. También el madrileño Eduardo Pereira, quizás demasiado alto pero que apuntó cosas buenas, pechando además con la peor vaca de la mañana.
Con una muy buena vaca, el chiclanero Carlos Ruiz López no terminó de redondear, aunque lució al animal citándolo largo, dejó tandas buenas y templadas. El granadino José Palma, torero gitano, dejó la impronta de los de su raza, aunque no se relajó, estando demasiado rígido en su muleteo, dejó detalles de pellizco.
Bien también, aunque con mala suerte en el sorteo de las vacas, estuvieron Juan José Bellido y Antonio David Puerta, no consiguieron resolver los problemas que les plantearon sus colaboradoras y vieron como sus ilusiones se estrellaban por culpa del sorteo, a pesar de todo dejaron algunos buenos muletazos en las vacas que apuraron de sus compañeros.
El alicantino Alfredo Bernabeu desaprovechó una gran oportunidad, la cuarta vaca era de lío gordo y entre los nervios y su poca experiencia no pudo resolver. A pesar de todo esbozó algún detalle a tener en cuenta, quizás el próximo año venga con más rodaje.