El matador de toros valenciano Enrique Ponce, después de tres semanas en el dique seco, se encuentra recuperado de la lesión de muñeca que se produjo durante un entrenamiento en el campo y viaja hoy a América para cumplir los compromisos que tenía cerrados en las plazas colombianas de Medellín este viernes y Bogotá el domingo.
El torero de Chiva sufre una lesión crónica que fue definida por los médicos como un “esguince del complejo articular metacarpiano de la mano derecha”, explica el propio Ponce, que durante estos días ha estado preparando esta reaparición en su finca de Cetrina, donde ha matado algún astado a puerta cerrada y ha tentado vacas.
“Me he encontrado bastante bien”, asegura Enrique, al que aún le falta un poco para estar a tope. “Noto el peso de la muleta porque he estado un tiempo sin torear, pero se puede decir que estoy recuperado, por días noto mejoría”.