El empresario taurino Pedro Balañá, propietario de la plaza de toros de Barcelona, ha emitido un comunicado en el que criticaba la prohibición de las corridas de toros al tratarse de una "limitación a la libertad a la libertad individual y empresarial".
Añade el empresario que esta prohibición "no es coherente respecto a la relación del hombre con los animales en otros ámbitos y supone la pérdida de una tradición histórica en la ciudad de Barcelona y en Cataluña". Pedro también quiere mostrar "el más absoluto respeto a todas las sensibilidades y a la institución aunque lamento muy profundamente la decisión tomada".
Además, Balañá ha reiterado que iniciará un plan de actuación para reclamar "aquello que legalmente" le corresponda. A causa de la prohibición, los ciudadanos catalanes tendrán que indemnizar a la empresa con más de 300 millones de euros.