A las 00:45 de la noche, los doctores terminaban de operar a José María Manzanares que este miércoles ha sufrido en la plaza de toros de Utrera la sección tendinosa del pulgar de la mano izquierda. Tras ser sometido a unas primeras curas, ha sido trasladado al Hospital de la Cruz Roja de Sevilla donde ha sido intervenido por el doctor Domingo Jiménez Álvarez.
Según ha explicado el médico a Burladero, Manzanares presenta "una lesión de los dos tendones del aparato tensor del dedo pulgar de la mano izquierda. Concretamente, del extensor corto y el abductor largo del pulgar. Hemos conseguido reconstruir toda la sutura y se le ha inmovilizado. De momento, deberá estar escayolado durante una semana y luego habrá que poner una férula antes de que empiece la rehabilitación. Va a pasar la noche ingresado".
En función de las palabras de los doctores y de que José María tendrá que estar una semana escayolado, se perderá los festejos de Albacete, Valladolid, Arles, Dax, Murcia y Salamanca, quedando a la espera de la evolución si su reaparición podría ser en la feria de Nîmes el día 17 de septiembre.
El percance se produjo en las postrimerias del séptimo toro cuando el público, totalmente entregado, solicitaba el indulto de un toro que había sido violento y muy bruto. Después de recibir un aviso, se fue a por el estoque de verdad y en un muletazo para igualar al toro, el animal le lanzó un derrote quedando su dedo entre el pitón y la espada, produciéndose el corte. Todo sucedió muy rápido y lo que parecía un susto, se confirmó cuando con evidentes muestras de dolor y sangrando, indicó por señas a El Fandi -director de lidia- que matara su toro, acudiendo por su propio pie a la enfermería.