El ganadero Juan Carlos Martín Aparicio volverá a lidiar novilladas quince años después de que lo hiciera la última vez y cuarenta años después de que debutara como ganadero. En esta ocasión el ganadero debuta en solitario, ya que antes la ganadería era compartida con su hermano.
Ambos lidiaron como ganaderos hasta 1985, que es cuando realizaron la división de la herencia. Pero Juan Carlos mantuvo el hierro y siguió con ganado manso. Hace cinco años Juan Carlos compró un lote de cuarenta vacas y un semental de Brujó, encaste Maribel Ybarra, y decidió volver a formar una camada con ganado bravo.
Por lo que la ganadería mantendrá el mismo aspecto que en los años sesenta: "Lidiaré con el mismo hierro, la misma divisa, la misma seña, todo igual, pero con mi nombre", apuntaba el ganadero.
Martín Aparicio se muestra muy ilusionado con el nuevo proyecto: " A pesar de mis 69 años, estoy muy contento con este reto. Siempre he sido aficionado y desde el año 2003 que volví a comprar ganado bravo es la ilusión que tengo", confiesa esperanzado Juan Carlos.
El objetivo que se ha marcado el ganadero es lidiar este año entre dos o tres novilladas aunque no tiene los destinos fijados: "Por ahora quiero lidiar la novillada de Granada y otras dos o tres más, pero aún no tengo cerrados los destinos. La verdad es que eso sigue como cuando lidiaba hace años, no ha cambiado nada. La informalidad de las empresas sigue igual. Hoy habían quedado en venir los empresarios de Granada para ver los novillos, pero supongo que no se les haya arreglado y no han venido. Pero en el fondo dependemos de ellos".
Los planes a largo plazo de Aparicio son, sin embargo, lidiar corridas de toros: "De momento mi ilusión es lidiar utreros, pero en un futuro claro que me gustaría hacer lo mismo con toros. Lo que tengo claro es que no quiero lidiar erales, porque no me satisface. Quiero lidiar tres o cuatro festejos para el año que viene pero en plazas o ferias importantes. El dinero es importante para mi, pero más lo es el sitio donde lidie", explicaba.
La camada de Martín Aparicio es buena para los toreros según comentaba el propio ganadero: "Es un ganado de calidad, con bondad, con gran recorrido, noble, comercial, para los toreros. Creo que es muy buena para los que las toreen, por eso confío en que no sea difícil sacar tres o cuatro festejos cada temporada", concluía el ganadero.
A Juan Carlos la afición le viene desde niño y es que su familia es de tradición ganadera, aunque con alguna peculiaridad. Su bisabuelo fue ganadero y fundador de la Unión de Criadores de Toros de Lidia. A partir de ahí, cuando murió el bisabuelo de Juan C. Martín Aparicio, hubo un lapso de tiempo de unos cincuenta años apróximadamente, sin dedicarse la familia a los toros al no tener descendientes masculinos que pensaban que eran los que deberían de seguir con la ganadería.
Más tarde, la madre de Juan Carlos decidió seguir adelante con la ganadería y ya él junto a su hermano Fernando debutaron en la plaza de Palma de Mallorca en 1963 con un cartel en el que se anunciaron: el torero salmantino, Santiago Martín 'El Viti' y el sevillano, Jaime Ostos.