El novillero Alberto Lamelas ha abandonado esta mañana la Clínica de Aire - Sur - L' Adour y está volviendo a España después de la cogida que sufrió ayer por la tarde en la plaza de esta localidad francesa. El torero jienense sufre una cornada en la nalga de 10 centímetros y otra en la zona de la espinilla de la pierna derecha, también de 10 centímetros.
Tras el percance, Lamelas se siente "muy jodido, hecho polvo. He pasado una noche malísima, no he dormido nada porque he tenido muchísimos dolores y fiebre. Sobre todo me duele la cornada en la espinilla porque me ha tocado el músculo y no puedo ni apoyar el pie".
La cogida ocurrió en su segundo novillo de Sepúlveda: "Me fui a porta gayola y el novillo se frenó y me tiró al suelo. Ahí fue cuando me metió el pitón. Yo intenté ponerme de pie y al principio no me di cuenta de que llevaba la cornada. Pero empecé a sangrar abundantemente y tuve que pasar a la enfermería para que me operasen".
Sobre el periodo que deberá permanecer alejado de los ruedos, Alberto cree que "una semana no me la va a quitar nadie. Ahora tengo puestos dos drenajes y la herida tiene que cicatrizarse. Mi intención es reaparecer el sábado 10 de mayo en Vic - Fezensac, aunque todavía es pronto para saberlo".
Este ha sido el segundo percance que sufre Lamelas en esta temporada: "La verdad que este año estoy teniendo muy mala suerte. Primero fue la cogida de Carranque, luego se suspendió por la lluvia la novillada de Madrid y ahora otra nueva cornada. Pero como dice el refrán los gitanos no quieren buenos comienzos para sus hijos y aquí lo importante es como se acaba la temporada", sentencia.