El matador de toros catalán Serafín Marín se muestra encantado con las noticias recibidas ayer de parte del Doctor Villamor que le abre la puerta para poder torear, al menos la tarde del día 20 de mayo, en San Isidro.
Aunque Marín no quiere todavía lanzar las campanas al vuelo y prefiere esperar la evolución estos próximos días, califica de "auténtico milagro los nuevos plazos de recuperación. No me lo esperaba, la verdad que iba a ver al doctor dando Madrid por perdido porque en un principio me hablaron de más de dos meses de recuperación, pero Villamor me dijo que casi seguro podría torear la segunda tarde, el 20 de mayo".
Así las cosas, Serafín perderá su compromiso el día 13 junto a Fernando Cruz y El Capea con la corrida de Carmen Segovia. Sin embargo y con casi toda seguridad, hará el paseíllo el día 20 junto a Juan Bautista y Matías Tejela en la corrida de Las Ramblas: "Torear ese día en Madrid no deja de ser un riesgo, por eso quiero ver la evolución esta semana. Las fracturas están ahí y esas no desaparecen por arte de magia".
El de Montcada que, como él mismo confiesa hasta ayer lunes no contaba torear en Madrid, asegura que la noticia de su presencia el día 20 en Las Ventas no le ha supuesto ningun trabajo de mentalización extra porque "nunca he perdido la esperanza de estar. Nunca perdí esa responsabilidad de saber que tenía que torear en Madrid. Estoy encantado de pisar esa plaza y más este año. Lo demostré en Valencia donde cuajé un toro muy despacio y le pinché las dos orejas. Si un todo me mete la cara en Madrid, sé que no lo voy a desperdiciar", concluye esperanzado Serafín.