ABC.- Zabala de la Serna:
"El toro soñado y otros para soñar"
Si Manolo Sánchez soñó alguna vez un toro ideal para Madrid o cualquier destino del Universo, ése era el sardo y bonito primero, que se tapaba por el llamativo pelaje, escasito de todo. Pero qué clase. Sánchez a media altura no lo forzó. Una tanda sobre la mano derecha prometió; otra también; y otra. Resumían la carrera de Manolo Sánchez, la eterna promesa. Ya se podía atacar, pero el sitio con la izquierda no lo halló hasta que, de repente, un natural maravilló por su lentitud, por su calidad; un natural que enseñaba al toro en toda su dimensión cosido al vuelo de la muleta. El toro soñado, el toro ido, la faena marchita, los años perdidos. Pena de oportunidad, enésima oportunidad...
LA RAZÓN.- Juan Posada:
Los seis toros de Peñajara de ayer merecieron más atención y disfrute por parte de los toreros. Les faltó la técnica adecuada, medir la distancia requerida por sus condiciones y rematar los muletazos en semicírculo. Los diestros pusieron voluntad, que es bueno cuando los morlacos no son adecuados para el triunfo, pero ante animales tan propicios como los de ayer hay que gustarse, disfrutar con uno mismo y de las cualidades de los toros, algo difícil en estos tiempos. Reses semejantes son dignas de que un artista se vacíe ante ellas y, de paso, se encumbre en el escalafón. Encontrarse con estos astados en Las Ventas y en San Isidro es un regalo de la providencia...
COLPISA.- Barquerito:
"Buenos Peñajaras, entregado Barrera"Los seis consintieron y resistieron faenas de aliento, unas por largas y otras no tanto. Y, luego, el público también propicio por norma de los sábados de San Isidro. Con el contrapunto amargo, ruidoso y severo, esta vez, de voces de denuncia que exigieron en función del toro y a veces trataron de romper a los toreros los nervios.
Injusta y excesivamente rigurosa la exigencia con Antonio Barrera, que se entregó de verdad, todo lo dio y más, y fue también quien más de verdad estuvo y se puso. Ni mejor ni peor que los otros lotes fue el de Barrera. A los dos toros les dio fiesta. Con el sexto, encajado ya en el saludo, toreó a la verónica de salida con temple, calma y corazón. Tres lances muy enroscados, media verónica soberbia. Con los dos se dejó ver en faenas de riesgo, sin esconderse...
DIARIO DE CÓRDOBA (EFE).- Juan Miguel Núñez:
Lástima de corrida, que prometía mucho pero que se quedó a medias en todo, con toros y toreros apuntando bien, sin embargo, los segundos sin rematar. Toros bonancibles y con calidad, cinco de seis. En los toreros, Manolo Sánchez con un extraordinario concepto. Quiso mucho Antonio Barrera. Y en todo caso Eugenio de Mora con el bravo quinto no se entendió.
Imperdonable que se fuera la tarde con una sola vuelta al ruedo, porque como ésta (la corrida), aún las limitaciones apuntadas en la ficha, van a salir pocas en la feria. Al tiempo. Y como los tres espadas andan necesitados de un triunfo que mejore sus cotizaciones, ahora no valen paños calientes...
EL MUNDO.-Lucas Pérez:
"En la tercera de feria, fallaron los toreros"
Por unas causas o por otras, la Feria de San Isidro no termina de despegar. Si las dos primeras tardes estuvieron condicionadas por el mal juego del ganado, ahora, buena parte de culpa de que no se cortaran trofeos hay que atribuírselas a la terna formada por Manolo Sánchez, Eugenio de Mora y Antonio Barrera, que desaprovecharon una buena oportunidad de triunfo frente a una buena corrida de Peñajara.
El lote de toros desarrolló nobleza, si bien alguno le faltó el punto de transmisión necesario para poder triunfar en Madrid...
MUNDOTORO.- Crv:
Se coló hasta la cocina. Sin hacer ruido. Una corrida limpia, impecable de presencia y de variado tipo, pero casi todos con hechuras, con matices ricos en lo bueno y muy bueno y en lo malo. En una de esas tardes de no ir por si llueve, de tono gris y enfadada, de casas llenas y calles vacías, sorprendió la feria, por fin, con algo bueno. La sorpresa de la feria o la corrida tapada, quizá.