Abc.- Zabala de la Serna:
"Morante diluvia torería de otra época"
"Y Morante se fue a los terrenos del «1» y se apoyó en la madera, y la cuadrilla, desde la otra punta, se enredó en un mar de capotazos sin norte. Morante abrió la partitura por alto. Los pases de pecho, carteles de toros de Rafael 'El Gallo'. Fuera de las rayas molestaba el viento. Un derechazo, algunos enganchones, y un muletazo a pies juntos por arriba de Gallito. La faena no despegaba, y al recorrido completo le faltó hilazón. El toro tropezaba las telas, tenía un brusco final. Morante lo volvió a cerrar. Gesto y mentón, expresión y carga barroca, envolvieron las tandas de redondos siguientes de las rayas hacia dentro. Cada remate era un fogonazo de viejo flash de principios del siglo XX, de otra época; Morante se había olvidado del tiempo..."
La Razón.- Juan Posada:
"Pasión y arte bajo la lluvia"
"Si García Lorca hubiera estado en la plaza hubiese hecho un poema épico sobre la actitud de Morante ante su segundo toro. No hubo preciosismo, sí desgarro con su «miajita» de arte, que en este caso se sintió embelesado por la pasión del torero. En el fondo de toda la faena hubo una sombra trágica; Morante se la jugó aunque con ese regusto que sale del alma y que hace ver lo difícil fácil. Cantó, digo, toreó, con hondura y sentimiento. Esas cosas no se olvidan jamás..."
El Mundo.- Lucas Pérez:
"Morante corta una oreja bajo el diluvio"
"No fue una faena redonda, pero de las muñecas de Morante surgieron muletazos con gran pellizco y profundidad, siempre acompañados con remates y pases de pecho de gran torería. Lo mejor llegó al final, cuando el de La Puebla se echó la muleta a la mano izquierda y, a pies juntos, bordó el toreo al natural. El fallo a espadas dejó todo en una oreja protestada y la sensación general de que el toro había estado por encima del toreo del sevillano que, en su primero, nada pudo hacer..."
El Correo Digital (Colpisa).- Barquerito:
"Morante, garboso y entregado"
"Con el toro de la corrida se entretuvo Morante en una faena donde estuvieron presentes la teatralidad, la torería, la intuición, la técnica, la medida y la desmesura...Cerrado el toro, empezó a trabajar. Con una chocante salida: se fue abriendo desde el mismo estribo hasta los medios con ocho muletazos muy redibujados por alto, no ligados sino de soltar toro y ganar terreno con ventaja. Y marchosería. Parecieron insuflarle a Morante aliento esos compases. Por detrás del perfil de Morante, encajado en cada embroque, se dejaron ver también los quilates del toro. Aunque no fuera toro para cascabelear, el diestro convirtió los embroques en gracioso toreo de adorno. Hubo una primera tanda en redondo preciosa y luego, con Morante descalzo, ya no hubo en realidad ninguna otra tanda ni tan rematada ni completa..."
El Diario de Córdoba (Efe).- Juan Miguel Núñez:
"Y otra vez a soñar, rompiéndose el torero de forma increíble, ahora acompañando con la cintura en cada muletazo mientras alargaba la embestida hasta donde el brazo no daba más de si, para cogerlo en el siguiente justo donde lo dejaba, y así hasta cinco y seis veces. Ya las tandas sin solución de continuidad. Morante se vació por completo..."
Mundotoro.- José Miguel Arruego
Morante arrebata, El Juli manda
"La tarde rompió en el cuarto, toro largo, serio y musculado, que descolgó de salida, se empleó de bravo en varas, llegando incluso a derribar, y fue con diferencia el mejor ejemplar de la corrida en el último tercio. Morante bosquejó una amalgama de verónicas de trazo hondo y quitó por delantales con personalidad y gracia sevillana, con varias medias para abrochar, hasta hoy patrimomio exclusivo de Pepe Luis. Muy en torero, con donaire y regusto, despertó el apetito de los espectadores..."
Bien Posada! Al final te rendiste afortunadamnete al genio morantista!!