La XI Feria Mundial del Toro que se iba a celebrar en febrero del año que viene en Sevilla, se encuentra en estos momentos en el aire debido a la crisis económica y a la falta de patrocinios que completen el presupuesto inicial para la celebración de la próxima edición.
Aunque todavía no se descarta al cien por cien su celebración, el equipo técnico gestor del palacio y los responsables municipales en materia turística están negociando in extremis para tratar de suplir el recorte financiero que las administraciones públicas aplicarán a sus aportaciones en 2009.
Los patrocinios conformaban casi un tercio del coste total de la Feria del Toro, lo que se traducía en 400.000 euros de un total de 1,3 millones, y hasta la fecha siempre habían sido asumidos por administraciones públicas, mayoritariamente por la Junta de Andalucía. El resto del presupuesto se cubría con los ingresos por entradas, las aportaciones de los stands y la taquilla de los espectáculos.
Según ha explicado a Burladero.com José María del Río, Director Comercial del FIBE, la salida de los patrocinadores "es un varapalo muy importante. A no ser que ocurra un milagro de última hora, la feria no se va a poder celebrar".
Con todo, el equipo rector de la Feria del Toro se ha marcado como plazo máximo hasta el próximo 15 de diciembre para anunciar su suspende la cita en 2009 o si la mantiene en base a haber cerrado un acuerdo financiero. La pasada edición, la Feria atrajó a 160.000 visitantes, siendo uno de los productos más rentables de FIBES.