Rubén Pinar, que repetía en Valencia sustituyendo al lesionado Miguel Ángel Perera, se encontraba satisfecho con haber aprovechado la oportunidad cortando una oreja a su primer toro de Jandilla.
En declaraciones a Digital Plus, el albaceteño reconocía haber estado "muy centrado en todo momento. El toro tenía clase pero le faltaba empuje pero la gente lo ha visto". Pero sobre todo, Rubén se alegraba de su progresión porque "cada vez intento colocarme mejor, torear más templado, torear mejor y pensar más en los animales. Siempre con disposición y entrega".
Tras no tener opción con el descastado segundo, El Fandi cortaba una oreja al quinto: “Ha tenido genio pero al menos se venía pronto a la hora de las banderillas. Pero siempre con la cara alta, le ha faltado empujar hacia delante porque se frenaba mucho. Creo que me lo he pasado cerquilla”, explicaba tras pasear el trofeo.
Sobre todo, el granadino destacaba “que he querido siempre, intentar hacer las cosas por abajo, aunque no ha sido la faena que me hubiera gustado hacer. Una pena que no haya embestido más. Espero que mañana sea mejor”.