El que desde principio de año era apoderado del matador de toros sevillano Julio Aparicio, el taurino Maximino Pérez, ha decidido poner punto y final a la relación profesional entre ambos esta misma tarde.
Al parecer, la casi inexistente comunicación entre ambos estos meses sumada a la falta de entendimiento a la hora de redactar el contrato de apoderamiento, que aún no estaba firmado, han provocado la situación en la que el empresario madrileño se haya decidido por no prolongar una situación que se hacía insostenible. En estos meses, son algunos los compromisos que Maximino le ha cerrado a Aparicio que, según ha confirmado el propio mentor a Burladero, van a ser respetados por el torero.