El Congreso de Colombia va a llevar a votación en la próxima semana un proyecto de ley del nuevo "Reglamento Nacional Taurino" con el que se pretende blindar la fiesta y protegerla ante los posibles ataques de los antitaurinos, tanto con iniciativas políticas como con los habituales insultos y amenazas en las manifestaciones delante de las plazas de toros.
El proyecto (Pinche aquí para descargarlo) reconoce las corridas de toros "como una expresión artística que manifiesta la diversidad cultural del pueblo. Es una manifestación viva de la costumbre espiritual e histórica de los pueblos iberoamericanos, como lo es Colombia, por lo que forma parte del patrimonio intangible de nuestra cultura, especialmente protegida por la Constitución política".
Promovido por Juan Carlos Restrepa, el nuevo Reglamento defiende que "la tauromaquia es una expresión del derecho fundamental a la recreación, actividad inherente al ser humano. Además, económicamente impulsa el desarrollo de las ciudades y poblaciones, un gran número de colombianos se benefician por la celebración de los festejos".
Además, la nueva ley pretende proteger a los aficionados de los ataques de los antitaurinos. Después de que en la pasada feria de Medellín un grupo de radicales lanzaran a los aficionados pequeñas bombas explosivas, ahora se intentará que "el alcalde del municipio donde se celebren espectáculos antitaurinos se abstendrá de patrocinar y/o promover cualquier campaña en contra de la fiesta de los toros, respetando a los aficionados, que tienen el derecho a disfrutarla y considerar el toreo como arte. Por ello, con el apoyo de la fuerza pública, todas las acciones encaminadas a alterar o perturbar el normal desarrollo de cualquier espectáculo o festejo taurino, pudiendo aplicar multas y/o sanciones".
Lanzan bombas, insultan, amenazan y encima nos dicen a los aficionados que nosotros no somos civilizados. Je je je, desde luego como están las cabecitas de algunos antis.
Excelente para la defensa de la fiesta brava en Colombia. Pero...hay que hacerlo cumplir. Me remito al caso de los avisos. En diciembre pasado en Cali, un toro fue devuelto a los corrales despues de sonar tres avisos y terminó en la ganaderia de un directivo (léase Eduardo Estela). Porque no se hizo cumplir el reglamento? El toro debió ser apuntillado. Si los directivos de las plazas no lo hacen cumplir, ni la autoridad tampoco, para qué Reglamentos??? Ese caso es de un delito llamado abigeato.