El rejoneador estellés Pablo Hermoso de Mendoza ha decidido poner punto y final a su temporada americana y suspender los festejos que tenía contratados en distintas plazas americanas después de torear anoche en Acapulco y resentirse de los problemas cervicales que venía arrastrando desde hace algunas fechas.
Pablo argumentaba precisamente en ese sentido su decisión, una vez venía experimentando sensibles molestias y dificultades para pasaportar sus toros, careciendo de la fuerza y de la manejabilidad suficiente para clavar el rejón de muerte o en su caso, y aún peor, el descabello: "Para no estar al cien por cien en plazas tan importantes como Guadalajara o Mérida, prefiero cortar la temporada y tratarme con calma.
Lo que comenzó como un problema en el hombro, ahora me afecta a las cervicales y el dolor es cada vez más intenso. Estos días he actuado infiltrado, pero veo que rindo por debajo de mis posibilidades", comentaba el estellés al terminar el festejo de ayer en Acapulco donde, pese a ello, dio una vuelta al ruedo.