La segunda jornada de los tentaderos de clasificación para el Zapato de Plata 2007, se ha celebrado bajo un sol de justicia en la finca 'Navarredonda', de la ganadería de Giménez Indarte.
Ha sido un tentadero variado, con vacas de extraordinaria nobleza y otras, aunque bravas y nobles, algo más complicadas.
De los chavales hay que destacar, por méritos propios, las buenas maneras y la clase de un chaval portugués afincado en Sevilla, Gonzalo Montoya, que con una personalidad definida y un toreo de regusto ha conseguido sorprender a los presentes. También han rayado a gran altura José María Arenas, de Albacete y el salmantino Damián Castaño, ambos con amplio bagaje y con sitio ya para debutar con los del castoreño.
El alicantino Gabriel Martínez, aunque no ha terminado de redondear su actuación, también ha estado bien, bajando la mano con facilidad y componiendo bien la figura. Más de lo hecho se esperaba de Calita y de Tulio Salguero, ambos con una trayectoria extensa en el escalafón de becerristas y que tenían que haber estado menos acelerados.
Los dos chavales de Écija, Antonio David y Manuel Rodríguez han mostrado buenas maneras, aunque ambos están un poco verdes, igual que Álvaro Gil y el manchego Rubén Aparicio.