En la finca jiennense La Marquesa, donde pastan las reses de las ganaderías de Torrehandilla y Torreherberos, ambas propiedad de Joaquín Morales, se ha celebrado la tercera y última fase de los tentaderos clasificatorios del Zapato de Plata 2008.
Vistoso y variado ha resultado el tentadero, en el que se han lidiado diez vacas con ambos hierros, rematadas y lustrosas, que en general han resultado bravas y codiciosas, deparando algunas de ellas un alto nivel de bravura.
Un buen nivel, en general, han mostrado los actuantes del día de hoy, aunque de entre todos y por meritos propios hay que destacar al sevillano de Coria Antonio Jesús Espaliu, que ha puesto a todo el mundo de acuerdo con su toreo profundo, puro y de regusto, que ha calado entre los asistentes al tentadero.
Buenas sensaciones han dejado también el madrileño Gómez de Pilar, con un toreo muy técnico y sobrio; y el vallisoletano de la escuela de Salamanca Ricardo Maldonado, que mostró mucho oficio y buena colocación. El granadino Miguel de Fernando también le echó oficio y buenas maneras, aunque no consiguió redondear su actuación, igual que el francés Tomás Bournel, que demostró un sentido del temple al alcance de pocos.
El madrileño Raúl Camara mostró también buen concepto y maneras, aunque fue la suya una actuación intermitente, con momentos intensos y otros no tanto, igual que el valenciano Fernando Beltrán, que dejó buenos detalles.
Los sevillanos José Martínez Conradi y Javier Jiménez Avecilla pecharon con las vacas menos buenas y aunque lo intentaron por todos los medios, sólo pudieron dejar constancia de su afición y ganas. Por último, el madrileño Javier Martín López dejó pinceladas de buen toreo, aunque es muy nuevo y aun le queda mucho por aprender.