Nuevo baile de corrales en la plaza de Valencia. La corrida completa de Samuel Flores prevista para esta tarde ha sido rechazada al completo en los reconocimientos veterinarios, según las actas de los facultativos por falta de trapío y posible manipulación en las astas.
Rechazada al completo, la empresa ha sustituído el encierro por otro completo de Manolo González, con un promedio de 530 kilos, que será el que salte finalmente al ruedo del coso de la Calle Xátiva. Los dos sobreros pertenecen al hierro de Zalduendo.
El cartel de la séptima de feria de San Jaime está compuesto por el valenciano Enrique Ponce -que cumple su segundo paseíllo en la feria-, el sevillano Manuel Jesús "El Cid" y el granadino David Fandila "El Fandi".
que pena que una plaza de primera tenga que doblegarse ante los caprichos de dos o tres "figuritas" del toreo.Se ve que la corrida tiene el cuajo y trapìo para lidiar en una plaza de primera,assì no ayudamos a la Fiesta, la estamos matando!!
Porque no sacais fotos de todas las corridas de las ferias de plazas de primera como Madrid ó Pamplona que sale una foto (en primer plano) de cada toro que se va a lidiar con el nombre y el peso. Saludos a toda la sufrida afición que tenemos que soportar a todos los gobernantes de éste PAIS, (no televisan una corrida ni por error como si no pagásemos impuestos para mantener las TV PÚBLICAS)
De nuevo otro espectáculo lamentable que afecta negativamente al interés del público, pero lo realmente lamentable es que la corrida de Samuel ha sido sustituida por una ganadería acusada de manipular las astas de un toro en huesca y por la que tendrá que pagar una multa, ya está bien hombre ya está bien, espero que Samuel haga lo que he leido que va a hacer, es decir cuando lidie esa corrida de Valencia mande analizar las astas de los toros para ver si realmente estaban manipulados, ahora que tendrían que poner las fotos de los de Samuel y de los que van a salir hoy de Manolo González para comparar, a lo mejor nos llevávamos una sorpresa.
Sergio Molés, los veterinarios que trabajan en la plaza de toros, no son veterinarios escojidos al azar, son aficionados normalmente, y la potestad de rechazar una corrida o no rechazarla la tiene el presidente, los veterinarios tan solo redactan un informe en el que pueden decir si unos toros cumplen o no las condiciones para ser lidiados, pero no tienen poder ninguno de rechazarla, el poder para rechazar una corrida es del presidente.
Los veterinarios se están cargando Valencia con consentimiento de autoridad y empresa. Y se que esta acusación es fuerte, pero me remito a los resultados. Algo muy gordo falla en tanto reglamento, para que, al fin y al cabo, unos señores a los que pueden no gustarle este espectáculo, lo manipulen a su antojo. De pena.