Burladero.com
| OPINIÓN
Compartir


delicious  meneame
Publicidad
Publicidad
OPINIÓN

Firma invitada, Paco March: La triste y cándida historia de la Federación, la Plataforma y el diputado David Pérez

Aumentar fuente Disminuir fuente
05/08/2010 12:49
Vota
Resultados
3 Votos 

Érase una vez... en que un Ayuntamiento, el de Barcelona, allá por el año 2004, decidió, tras una votación en urna plena de algarabía y risas, que la Ciudad Condal, la misma que llegó a contar con tres plazas a comienzos del pasado siglo, la que más corridas organizaba en el planeta de los toros , sería a partir de ese momento “ciudad contraria a las corridas de toros”, abriendo una espita de gas letal culminada con la abolición via parlamentaria hace una semana.

Lo que no parecía ir más allá de un brindis al sol, dio alas a quienes, disfrazados de “franciscanos”,  pusieron la fiesta de los toros como paradigma de todos los males, dispuestos a acabar con ella, para lo que contaron, siguiendo un camino que se empezó a trazar desde el primer gobierno convergente, en 1979, tanto con la colaboración entusiasta de determinados grupos políticos como de los medios de comunicación afines a los inquilinos de la Generalitat.

Mientras, la programación taurina de la Monumental continuaba languideciendo en una rutina que apuntaba a un pronto cierrre por cese en el negocio. Sin embargo , contra la acción de los supuestos animalistas , llegó la reacción tanto del empresario de la plaza como de la Federación de Entidades Taurinas de Catalunya y la puesta en marcha de la llamada , en principio, Plataforma para la Defensa de la Fiesta . Un “brazo armado” (presidido durante unos meses por quien firma )  que  con múltiples y en ocasiones discutibles iniciativas sirvió  para que se visualizara la capacidad de resistencia y vitalidad de los taurinos catalanes.

La reaparición de José Tomás en 2007, junto a la cesión por parte de Balañá de la gestión de la plaza a la familia Matilla, supusieron un balón de oxígeno aunque en exceso dependiente del gran ídolo de Barcelona.  Mientras, los antis redoblaron sus campañas, con una agresividad al alza y cada vez mayor eco mediático y político que culminó en la creación de la plataforma Prou! y todo lo que ya sabemos.

Había que reaccionar y quien marcaba los tiempos era “nuestro hombre en el Parlament”, el diputado socialista David Pérez , encargado de marcar la hoja de ruta, la estrategia a seguir, mientras él mismo se multiplicaba en apariciones públicas, reuniones con estamentos taurinos y  viajes, adquiriendo un protagonismo cada vez mayor. En la base de su discurso la seguridad absoluta de  control sobre el grupo parlamentario del que forma parte y el sentido unívoco del voto en contra de la prohibición, pese a la contradicción que supuso que la admisión a trámite de la ILP lo fuera con los socialistas votando a su aire.

Cuando algunos empezamos a cuestionar ese dirigismo y criticar ciertas ambigüedades ,como el  que en las enmiendas del proceso previo a la votación definitiva, el PSC hablara en clave de "humanización de la Fiesta" , las descalificaciones, desde dentro, subieron de tono y la propia Federación montó una surrealista rueda de prensa en la que traspasaba a CiU toda la responsabilidad prohibicionista y reforzaba la imagen del diputado Pérez, quien, por cierto, continuaba con su particular caza de brujas.

Las caretas se cayeron del todo cuando dias antes del pleno, el PSC anunciaba la libertad de voto y Pérez cumplía con el penoso papel de justificar lo injustificable, convertido , además, en el payaso de las bofetadas. Un escenario al que se vino a sumar gustosamente la Federación anunciando que se guardaba un as en la manga, para después de la votación (sic). As que, a estas alturas, todavía estamos esperando y ojalá aparezca.

El desenlace ya es historia, triste historia.

- Paco March es periodista y ex presidente de la Plataforma  Promoción y Difusión de la Fiesta.

Publicidad
Comenta esta noticia en:  Facebook Twitter
Publicidad
Publicidad