Castellón, Sevilla y Valencia han puesto las cartas sobre el tapete. Queda Madrid, la cuarta gran baza. Pero aun así, los tres primeros ciclos ya cerrados han dejado patente una cosa: 2008 será una gran temporada.
Por muchos motivos. La mayoría son, fundamentalmente, los mismos que quien suscribe apuntó a principios de 2007: la amplia baraja de toreros que hay. La ventaja de 2008 es la consolidación de muchos de ellos a lo largo del pasado año. El trío formado por Perera, Talavante y Manzanares se puso a la cabeza de la revolución. Juli aguantó el tipo en su temporada más grande. Volvió José Tomás, con pros y contras, pero volvió para que se hablase de toros y hablar en el ruedo.
Morante dejó gotas imborrables en la retina antes de su retirada y nueva reaparición. El Cid y Castella se confirmaron en la primera fila con sus tardes grandes en las plazas grandes. Ponce tuvo de todo -dentro y fuera del ruedo- en otra temporada rota por una lesión. Juan Bautista dio un serio toque de atención con Madrid, siempre Madrid, como telón de fondo. Rincón dijo adiós en su temporada más dura, con Sevilla y el adiós barcelonés para el recuerdo. Fundi dejó impronta de su magisterio como pocos. Rafaelillo estremeció con la verdad desnuda del toreo más duro.
Ahora mismo la baraja es muy amplia. Tantas como las expectativas levantadas con la temporada. Porque hay toreros que ahora mismo ocupan la segunda fila con calidades como pocos: Uceda, César Jiménez, Curro Díaz o Matías Tejela son cuatro ejemplos. Los mediáticos siguen llenando y llevando gente. Buena noticia pues.
Así las cosas, la de 2008 será una gran partida taurina. Con juegos y estrategias que habrá que esperar para ver el resultado final. Por lo pronto, Juli, Perera, Talavante o Manzanares apuestan fuerte. El Cid será protagonista de Valencia o Sevilla, al menos por número de tardes. José Tomás seguirá apostando por su tirón para llenar plazas, aunque sin entrar en pelea definitiva.
Quedan por despejarse tres estrategias fundamentales. La primera, Castella. Fuera de Castellón y Valencia -como el pasado año- el francés arrancará el año en Sevilla. Y jugarse casi todo a la Feria de Abril y San Isidro puede ser arriesgado... si no se cree en las posibilidades de uno. El órdago primaveral no tendrá más que ser gordo. Si quiere rentabilizar al máximo en los despachos sus esfuerzos.
Morante regresa tras su parón del año pasado. Con estrategia diferente. 25 corridas quiere torear, ha asegurado. A su aire. Pero habrá que ver cómo respira todo. De momento se ha quedado fuera de Valencia por las pretensiones económicas. Lo mismo que Olivenza. Y si pide lo que dicen que pide, difícil será que en muchas plazas le den esos honorarios.
Sobre todo porqué tendrá que demostrar su capacidad de convocatoria en muchos sitios. El primero, en Vistalegre, donde la vuelta y esa corrida ‘sui géneris' con El Pana seguro que concita mucho interés. Madrid y Sevilla, como el año pasado y como dijo Paula, serán decisivas para que después lleguen... los dineros.
Queda por despejar la incógnita Cayetano. Es su tercer año -segundo completo- y se verá obligado a dar la cara en sitios importantes si no quiere que se le siga considerando una eterna promesa. De momento Sevilla nada. Queda Madrid, donde el propio torero manifestó su decisión de ir. La televisión fue la excusa en Sevilla. Pero había otras fechas. Así pues, Olivenza, Castellón y Valencia se tornan en fundamentales para despejar muchas dudas y muchos porqués. Él tiene la palabra. Como la otra docena.