Mañana jueves en Castellón y junto a José Tomás, el espigado torero Abel Valls volverá poco menos que a empezar. Después de triunfar con fuerza y torear muy bien con la mano izquierda hace justo un año en esa plaza, también con la repercusión asociada de torear al lado de José Tomás, Valls tendrá que volver a jugarse la temporada a una carta.
Abel irrumpió con fuerza en el panorama de los novilleros allá por 2007. Sus dos primeras tardes de novillero fueron dos salidas en hombros en su tierra, Castellón, ante novillos de Fuente Ymbro. Entonces, resultaba curioso por su altura. "No me afecta, al principio se sorprenden, pero después como empiece a torear bien todos se olvidan", bromea Valls, matador de toros desde la pasada temporada.
El último capítulo de su carrera también lo comenzó en la Feria de la Magdalena, y de la misma forma: Dos tardes, dos puertas grandes. La segunda, la mencionada al lado de José Tomás: "Fue emocionante y emotiva, con la plaza llena. Además al lado de la máxima figura del toreo. La gente se volcó conmigo, fue muy bonito. No me impresionó porque yo iba a lo mío. No me fijé mucho en mis compañeros, sino que estaba concentrado en lo que tenía que hacer", recuerda.
Sin embargo, no le sirvió para hacerse un hueco en el circuito, y sumó cuatro festejos más. Por ello, Valls considera que "no tuvo la repercusión merecida".
Se trata de una transición traumática. De vestirse de torero con asiduidad a estar parado. "El cambio es complicado, estás acostumbrado a torear bastante y ves a otros compañeros que torean todos los días… pero hay que aprender a asimilarlo y desde el primer día, aprovechar las oportunidades que se presenten", afirma Abel, que a pesar de ello cree que todo sirve para evolucionar.
"Tienes mucho tiempo para pensar y se madura. Sin embargo, te hace falta cierta seguridad que sólo ganas cuando toreas". Pero no arroja la toalla. "Eso nunca. El día que se me pase por la cabeza… ruina. Los malos momentos hay que superarlos con ganas de luchar y mucha ilusión". El primero de ellos, de nuevo al lado de Julio Aparicio y José Tomás, con toros de la ganadería de Jandilla.
"Este año –prosigue Valls- la Feria de Castellón es aún más importante, busco dar un golpe en la mesa y llamar la atención de los empresarios. Me juego torear más, o lo mismo en caso de triunfar. Igual que si no triunfo puedo quedarme parado. Pero no será el caso, en Castellón algo pasará, estoy seguro", asegura.
Abel Valls es consciente de la situación, aunque está "tranquilo". Otro asunto es la presión. "Sí llevo porque me juego mucho. La gente además me va a exigir por lo que pasó el año pasado, y eso también es bonito. Saben que puedo llegar alto".
la verdad ke es una pena porke este chico tiene futuro aver si tiene suerte y lo coje un apoderado ke lo sake para lante porke torero ahi y muy bueno...suerte para hoy espero ke te salga igual o mejor ke el año pasado...
CUANTOS HAY TOREANDO POR AHI QUE NI FU NI FA Y ABEL QUE ES UN TORERAZO NO LO CONTRATAN. NO SABEN LO QUE SE PIERDEN LOS AFICIONADOS
Que tengas mucha suerte con el lote. Todo lo demás ya lo harás tú.
este torero puede llegar muy lejos, lo que pasa que los despachos juegan cartas mas altas que los triunfos. le vendria bien un cambio de apoderado....suerte abel.