Pocos ganaderos quedan ya que mantengan una de las traidiciones con más raigambre en la historia de la ganadería española. En la de bravo, la familia Chico es casi la excepción y cada año, con sus tres hierros Valderalina, Alicia García y Alicia Chico, practica la trashumancia.
El pasado 5 de junio, partieron desde la finca en Vilches (Jaén) más de 700 reses bravas (entre vacas, becerros, sementales y bueyes) que completaron los 400 kilómetros de recorrido hasta el valle del Cabriel en Albarracín y Bronchales. A continuación, les ofrecemos una completa galería fotográfica de Rubén Vidal que da fe de esos veintidós días, con sus noches, de dura travesía.