El toro de Valdefresno indultado el domingo en Barcelona ya está en casa. Los ganaderos son optimistas y a tenor de su buena evolución parece que no pasará mucho tiempo para que esté rodeado de vacas. Un edén, un paraíso, que para ellos quisieran los abolicionistas.
"Le vemos bien", dice José Enrique Fraile. "En la plaza de Barcelona se le hicieron las curas inmediatamente después de la lidia y allí ha estado Honorio, el veterinario con el que trabajamos".
Estas primeras curas resultan fundamentales y, de su evolución las primeras horas, depende la "viabilidad" del animal indultado en muchos casos: "Ha estado allí tres días y pensamos que le ha venido bien para recuperarse y aguantar un viaje tan largo", constata el ganadero salmantino.
"Rayito ya está con otros toros y vemos que va evolucionando bien, el toro está empezando a actuar con normalidad. Come, bebe, funciona bien metabólicamente. Estamos con mucha esperanza y no le vemos ningún problema", apostilla el hijo de Nicolás Fraile.