Arturo Macías cuenta las horas para reaparecer el domingo en Barcelona. La suya, fue una de las cornadas más graves y preocupantes de toda la temporada pero apenas una semanas después de aquella cornada en el pecho sufrida en la plaza de El Puerto de Santa María, volverá a enfundarse el chispeante precisamente en Barcelona y en la que dicen es la fecha más taurina del calendario, el 15 de agosto.
Macías se ha preparado físicamente, ha matado toros a puerta cerrada y ha pisado la finca de Cebada Gago. A la vera de su apoderado Antonio Corbacho, la preparación no es sólo física, sino también mental y hasta espiritual. Macías dedica parte de esta puesta a punto a realizar ejercicios de yoga, imbuido por la particular filosofía del que fuera apoderado, entre otros, de José Tomás y Alejandro Talavante.
"Había sufrido mucho, tenía muchas cosas que sacar y que tenía dentro", asegura el torero hidrocálido después de ponerse delante, otra vez, de un toro de Cebada Gago.